Dos escenarios con una diferencia: en el primero un coche va por su carril a la velocidad adecuada. De repente, otro vehículo que se aproxima por la calle perpendicular, se salta la señal que le indica parar y ocurre el accidente. El segundo coche impacta contra el primero por un costado, hundiendo la carrocería y golpeando de forma grave al conductor.

En el segundo escenario el automóvil salta igualmente la señal de parar e impacta con el vehículo que va correctamente por su calle. La diferencia radica en que este último cuenta con un sistema que, en unas milésimas de segundos previas, ha detectado la aproximación inevitable del coche y ha desplegado un sistema de protección con una bolsa llena de gas que lo ha cubierto por completo, minimizando sustancialmente el daño del impacto.

Veinte años atrás este planteamiento habría sonado a futuro no muy cercano, pero el airbag externo para todo el coche ya es casi una realidad.

Sistema de airbag externo completo

El airbag externo que cubre todo el coche es un sistema mediante el cual unos sensores instalados en su interior detectan previamente la aproximación inminente de otro vehículo, al hacerlo despliega una bolsa que se infla en milésimas de segundos, creando una barrera que minimiza la deformación de la carrocería.

Se trata de una tecnología que empresas dedicadas a la automoción como ZF Group o TRW vienen desarrollando desde hace unos años. Ya se han presentado prototipos, y el funcionamiento, como se ha descrito, es similar a los de los airbags internos, con la diferencia de que en los externos la bolsa debe inflarse antes del impacto. En este sentido, el principal reto, en el caso de un sistema para cubrir el coche completo, es lograr que la bolsa se infle en esas milésimas de segundos transcurridos entre que los sensores detectan la cercanía del otro vehículo y el choque.

ZF Group ya anunció que la investigación que viene llevando a cabo ha ido evolucionando de manera favorable, por eso estima que dentro de dos años aproximadamente esté listo para instalar en los automóviles.

La seguridad de los airbags externos

Y es que se ha comprobado que una herramienta como el airbag externo puede minimizar en un 30 % la intensidad del impacto, beneficiando por ende la seguridad de las personas que van dentro.

Por este motivo ya se han desarrollado otros sistemas similares de protección para el exterior de los coches. Desde hace un tiempo, la marca Volvo ofrece en uno de sus modelos un airbag para proteger a los peatones en casos de atropellos a menos de 50 kilómetros por hora. El dispositivo contempla una bolsa instalada justo debajo del capó del coche, que al detectar la proximidad de un sujeto, hace que este capó se levante unos 10 centímetros para dejar que el airbag se infle y deje acolchada la zona hasta el parabrisas, reduciendo así la fuerza del impacto en el cuerpo humano.

Dicha bolsa se llena en menos de un segundo y su efectividad se produce gracias a un radar con cámara instalado frente al espejo retrovisor interior, que detecta los objetos que están delante y sus patrones de movimiento para calcular distancias. Este radar, ante posibles peligros, hace que se encienda una luz y emita un sonido de alarma para después frenar el vehículo.

De la misma manera, TRW ha desarrollado unos airbags laterales que salen de la zona inferior de las puertas y que, ante la inevitabilidad del choque despliega unas bolsas de 200 litros, con 200 centímetros de longitud, 70 de altura y 20 de ancho, unas medidas que cubren las puertas de cualquier coche tipo turismo hasta la cintura de las personas que van dentro del vehículo.

Estas bolsas son fabricadas en 3D con correas internas, y se inflan en 20 o 30 milisegundos gracias a dos compresores de aire. Son airbags que protegen el vehículo en casos de impactos laterales contra otros coches, peatones o postes de luz. El sistema lleva algunos años desarrollándose y se estima que lo ofrezcan los vehículos nuevos a partir del año 2020.

En resumen, el sistema de bolsas amortiguadoras ha supuesto un gran avance en la protección de las personas, desde que surgió el primer airbag instalado detrás del volante de los coches en el año 1973. Es por esta razón que los fabricantes de automóviles continúan desarrollando otros tipos de bolsas para incrementar los índices de seguridad, tanto de los ocupantes de los vehículos como de los agentes externos con los que puede chocar.